Karin Patricia Ramírez Figueroa

Abogada. Magister en Derecho de Empresa por la UPC. 

 

Los riesgos psicosociales son contextos laborales que habitualmente dañan la salud en el trabajador de forma importante, aunque en cada trabajador los efectos puedan ser diferenciales. En este sentido los hechos, situaciones o contextos que se propongan como riesgos psicosociales laborales tienen que tener una clara probabilidad de dañar a la salud física, social o mental del trabajador y hacerlo de forma importante (Moreno & Baez, 2010). Las características de los riesgos psicosociales son: 1.- Afectan a los derechos fundamentales del trabajador. 2.- Los riesgos psicosociales tienen efectos globales sobre la salud del trabajador. 3.- Afectan a la salud mental de los trabajadores. 4.- Tienen formas de cobertura legal. (Moreno & Baez, 2010)

 

Con la última modificación efectuada al Reglamento de la Ley N° 27942, Ley de Prevención y Sanción del Hostigamiento Sexual, esto es, a través del Decreto Supremo N° 014-2019-MIMP, publicada en el Diario Oficial El Peruano el 22 de julio del 2019, se declaró en el artículo 7° que el hostigamiento sexual es un riesgo psicosocial que amenaza la dignidad e integridad de las personas en tanto puede generar un ambiente intimidatorio, hostil o humillante; o afectar la actividad o situación laboral, docente, formativa o de cualquier otra índole de la persona hostigada. Aunado a ello, se declara el deber de protección que deben brindar las instituciones hacia las personas que denuncian actos de hostigamiento sexual, con la finalidad de que se protejan sus derechos, así como otras medidas que permitan evitar nuevos casos de hostigamiento, con independencia del tipo de vínculo que tales instituciones tengan con las víctimas.

 

Los riesgos psicosociales son de hecho violaciones importantes de las expectativas laborales básicas, por lo que pueden generar alteraciones del sistema de procesos, cognitivos, emocionales y conductuales llevando a trastornos mentales de importancia. Entre las más comunes suelen estar la aparición de trastornos de depresión, suicidios o conductas parasuicidas, así como el trastorno de estrés postraumático, éste último se ha hecho cada vez más frecuente en contextos laborales e inclusive ha sido sugerido por la Organización Internacional de Trabajo (OIT) como una enfermedad profesional. Los datos acerca de la presencia del trastorno de estrés postraumático en el ámbito laboral son cada vez mayor, asociado principalmente a riesgos psicosociales como la violencia, el acoso laboral y el acoso sexual.

 

Habiéndose declarado al hostigamiento sexual como un riesgo psicosocial cuenta en el marco nacional además con protección de la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo, Ley N° 29783, publicada en el Diario Oficial El Peruano con fecha 11 de agosto del 2011, pues en su artículo 56° establece que el empleador prevé que la exposición a los agentes físicos, químicos, biológicos, ergonómicos y psicosociales concurrentes en el centro de trabajo no generen daños en la salud de los trabajadores

 

Así mismo, en el Reglamento de la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo, aprobado mediante Decreto Supremo Nº 005-2012-TR publicado en el Diario Oficial El Peruano el 25 de abril del 2012, en su artículo 103° señala que se considera que existe exposición a los riesgos psicosociales cuando se perjudica la salud de los trabajadores, causando estrés y, a largo plazo, una serie de sintomatologías clínicas como enfermedades cardiovasculares, respiratorias, inmunitarias, gastrointestinales, dermatológicas, endocrinológicas, músculo esqueléticas, mentales, entre otras. 

 

El hostigamiento o acoso sexual ha tomado tal relevancia que la Ley de Salud Mental, Ley N° 30947 publicada en el Diario Oficial El Peruano el 23 de mayo del 2019,  consagró el derecho a la salud mental, señalando que toda persona, sin discriminación alguna, tiene derecho a gozar del más alto nivel posible de salud mental. Así mismo, contempla como un problema de salud mental a los riesgos psicosociales (dificultades generadas por la alteración de la estructura y dinámica de las relaciones entre las personas o entre estas y su ambiente).

 

El Decreto Supremo N° 007-2020-SA que aprobó el Reglamento de la Ley de Salud Mental, publicado en el Diario Oficial El Peruano el 05 de marzo del 2020, dispuso en su artículo 14° la promoción y prevención en salud mental que se debe realizar en los centros de trabajo sean públicos (coordinando previamente con SERVIR) o privados, debiendo realizar -entre otros- la promoción del clima organizacional al más alto nivel institucional elaborando la norma organizacional para prevenir el acoso u hostigamiento sexual y que ésta sea de obligatorio conocimiento y aplicación así como la creación de grupos de vigilancia contra el hostigamiento sexual.  

También se dispuso que se debe desarrollar en los centros laborales, directrices que establezcan la preeminencia del bienestar de la persona por encima de los intereses laborales, a efecto de proteger el derecho al trabajo y a la salud de las personas, especialmente cuando existan problemas de salud mental, considerando aquellos ocasionados por la violencia de género. De igual modo, se indicó que se debe desarrollar programas que incluyan medidas de identificación, evaluación, atención y protección ante el estrés laboral, acoso, hostigamiento sexual, malestar, desmotivación, desconfianza, agotamiento laboral, violencia institucional, entre otros factores que afecten la salud mental de los(as) trabajadores(as).

REFERENCIAS

Moreno & Baez (2010). Factores y Riesgos Psicosociales, formas, consecuencias, medidas y buenas prácticas. Ministerio de Trabajo e Inmigración. Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Universidad Autónoma de Madrid. 17, 19. Recuperado el 22.06.2020  https://www.researchgate.net/profile/Bernardo_Moreno-Jimenez/publication/236151656_factores_y_riesgos_psicosociales_formas_consecuencias_INSHT/links/0deec5166da54c17aa000000.pdf